Parálisis laríngea en un labrador retriever: endoscopia y cirugía.
- Ana Rubio

- 11 jul
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La parálisis laríngea en perros es una enfermedad neuromuscular generalmente asociada a polineuropatía generalizada. Suele aparecer en perros mayores y el Labrador es una de las razas en las que se diagnostica con más frecuencia.
Los síntomas son progresivos, al principio se puede observar afonía, respiración forzada tras el esfuerzo, toses y atragantamientos frecuentes al beber y al comer.
A medida que progresa la enfermedad, la respiración se va volviendo más dificultosa y cada vez toleran peor el ejercicio.
Para diagnosticarla, es necesario realizar una endoscopia de las vías respiratorias, una laringoscopia, que nos permite ver en tiempo real la laringe y confirmar la parálisis, así como descartar otras patologías.
Es necesario operar a estos pacientes ya que no existe tratamiento médico que cure la enfermedad.
La cirugía consiste en lateralizar una parte de la laringe, el cartílago aritenoides, normalmente en el lado izquierdo, para conseguir una abertura suficiente pero no excesiva, ya que esto sería contraproducente para el animal.
En las imágenes se puede apreciar la laringe de un labrador que padecía esta enfermedad, antes y después de ser operado. La mejoría es inmediata tras la operación.
Ana Rubio.

Imagen previa a la operación.

Imagen postoperatoria en la que se aprecia la mejor apertura de la laringe en el lado izquierdo del paciente (derecha de la imagen).



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